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En el Altiplano se cree que el nombre define a quien lo lleva, por eso Andean Naturals eligió JISA para la empresa que estableció en Bolivia en 2008, en sociedad con empresarios locales. JISA viene de Jacha Inti, S.A., que significa “Grandioso Sol” en Aymara y simboliza la energía y la luz de una nueva forma de hacer y trabajar, en armonía con la naturaleza, con respeto a las tradiciones y a la vez con conocimientos y tecnología de vanguardia, dando valor al agricultor y creando comunidad con los trabajadores, además de cumplir con los clientes y con el país donde se asienta.

Bajo el paraguas de valores que la guía, el objetivo de JISA es mejorar la calidad de la quinua de exportación, ya que el mercado en Estados Unidos, Europa y otros en crecimiento, exigen el cumplimiento estricto de estándares de seguridad alimentaria. El año 2010, JISA inició las operaciones de una planta que procesa exclusivamente quinua orgánica y elimina todo riesgo de contaminación cruzada. Hoy, esta sofisticada tecnología, con una visión innovadora y sistemas de control de calidad ultra-rigurosos, hace que sea una de las plantas de procesamiento de quinua más avanzadas del mundo.

La actividad de JISA sobresale por otra razón: “Nosotros medimos el éxito en base al beneficio de la comunidad entera, más que en las ganancias registradas en nuestros estados financieros”. JISA pone el corazón en lo que hace y tiene pasión por la excelencia y el trabajo en equipo, por ello opera en sociedad con los agricultores que proveen la quinua. Es la primera empresa en establecer controles de calidad desde los campos de cultivo, apoya a grupos de productores campesinos con equipos de prelimpieza para iniciar, así, procesos de calidad en origen.

Ha ubicado su planta en El Alto, una ciudad que nació empobrecida pero con un espíritu emprendedor tenaz que la está haciendo florecer. Allí, JISA ha creado más de 120 empleos: “Nadie es sólo un empleado, todos contribuimos a nuestro éxito y compartimos los beneficios”. JISA invierte en su gente, cubre el costo de educación superior y forma al personal, en especial a quien ha tenido menos oportunidades, para que ascienda en la estructura corporativa. Todos tienen acceso gratuito a atención médica y dental. Todos, desde gerentes hasta trabajadores eventuales, comparten el almuerzo en su acogedor restaurante.

Es que los lazos que se construyen durante la jornada de trabajo se refuerzan en una gama de actividades sociales y deportivas: JISA tiene dos equipos de fútbol en ligas competitivas; desde 2013, algunos empleados juegan básquet en un equipo semiprofesional; organiza excursiones recreativas y shows de talento… la diversión, el compañerismo y el sentirse bien elevan los espíritus y repercuten positivamente en el trabajo.

En Bolivia, como también a nivel global, JISA es militante del movimiento de empresas responsables: cumple con el pago de impuestos puntualmente, opera de manera transparente y eleva sus estándares de calidad y seguridad a niveles internacionales. Está convencida de que es importante hacer lo correcto.